martes, 27 de diciembre de 2011

Palabras de Charles Spurgeon


“Vivimos en tiempos peligrosos: estamos pasando por un período muy lleno de incidentes; el mundo Cristiano está convulsionando; existe una gran agitación de las fundaciones antiguas de la fe; un gran cambio de las antiguas enseñanzas.  Hoy a la Biblia la hacen hablar en un lenguaje el cual nuestros antepasados no entenderían.  Las enseñanzas del Evangelio, la proclamación que hizo a los hombres temer el pecado, y tener pavor de la eternidad, están siendo olvidadas. El Calvario está siendo robado de su gloria, el pecado de su terror, y es dicho que estamos evolucionando hacia el reinado del sentimentalismo vigoroso y bendecido, en cual el cielo y en la tierra, Dios y el hombre han de ser una pila de emociones sensacionales; ¿pero en el proceso de evolución no está el poder del evangelio debilitado?
 ¿Acaso no están nuestras capillas vacías? ¿No existe entre los hombres una gran indiferencia hacia las reclamaciones de Cristo? ¿Acaso no han sido las teorías de evolución dañinas en su efecto sobre este siglo? ¿Dónde está el entusiasmo ardiente por la salvación de los hombres el cual se notaba en la No-conformidad del pasado? ¿Dónde está el entusiasmo noble que hizo héroes y mártires por la verdad? ¿Dónde está la fuerza que cargó la No-conformidad adelante como una gran avalancha? ¿Adónde?”

lunes, 19 de diciembre de 2011

Evan Roberts: El Avivamiento en Gales

Las semillas de avivamiento son siempre nutridas en los corazones de los humildes. Y así era con el grande Avivamiento Galo de 1904. Era en un joven carbonero llamado Evan Roberts en quien Dios le dió una visión ardiente para un avivamiento espiritual. Evan Roberts no poseía los dones de una inteligencia eminente o de un lenguaje elocuente, sino simplemente una pasión ardiente para Jesús. Mientras otros jovenes estaban navegando botes en la bahía, el joven Roberts estaba fielmente asistiendo las juntas de oración. Aunque solamente era de 26 años, Evan Roberts no tenía tiempo para el placer y entretenimiento juvenil. "Día y noche él oraba, lloraba y suspiraba sin cesár por un grande despertamiento espiritual..." Roberts escribe, "Por diez o once años he orado por un avivamiento. Podía estar despierto toda la noche leyendo o hablando acercas de avivamientos." Con el tiempo Evan Roberts fue hechado fuera de su morada por su ama quien pensaba que en su entusiásmo estaba poseído o un poco de loco. "Pasaba las horas en orando y predicando en su cuarto hasta que la señora tuvo miedo de él, y le pidió que se fuera. El papel de Evan Roberts en el aviavmiento Galo era cualquier cosa excepto convencional. Frecuentemente él simplemente guiába a la gente en la oración o leía las Escrituras. Luego en otros tiempos se quedaba silencio, mientras uno trás otro, la gente confesaba sus pecados o daban testimonio del poder y de la victoria de Cristo. También habían tiempos gloriosos de adoración que literalmente duraban horas. De cuando en cuando Roberts meramente daba una instrucción humilde y dejaba al Espíritu Santo que hiciera lo resto. Él era un ejemplo constante, no de cómo no predicar, sino de cómo ser guiádo por el Espíritu.
El avivamiento Galo era una invasión poderosa del Espíritu; el Reino de Dios radicalmente manifestado en la tierra. "Los salarios de los trabajadores, en vez de ser desperdiciados en la bebida y los vicios, ahora estaban trayendo grande gozo a sus familias. Las deudas pendientes estaban siendo pagadas por miles de conversos jovenes. La restitución era la orden del día. Los negocios del alcohol y de las jugadas perdían su trafico y los teatros se cerraban por falta del patrocinio. Durante este tiempo la pelota era olvidada por ambos los jugadores y los fanáticos, aunque nada era mencionado del pulpito acercas de ello. La gente tenían nuevas vidas y nuevos interéses. Las juntas políticas eran canceladas o abandonadas. Parecían ser completamente fuera de la cuestión ya que nadie estaba interesado. Los líderes políticos del parlamento en Lóndres se abandonaron a sí mismos a las juntas de avivamiento. Las barreras denominacionales hechas por el hombre completamente se cayeron según los creyentes y los pastores adoraban al Señor majesto de ellos." Una de las facciones salientes del avivamiento era la confesión del pecado, pero no solo entre los perdidos, sino entre los salvados. Todos eran quebrantads y derretidos delante la cruz de Cristo. Por todo el avivamiento, Evan Roberts constantemente insistía en la necesidad de tratar honestamente con el pecado, la obediencia completa al Espíritu Santo, y a la preeminencia del Señor Jesucristo. Evan Roberts era instrumental en traér sanidad a un país entero porque le importaba y lloraba y oraba. El abrazaba el corazón quebrantado de Dios y se lo ofrecía para atrás mediante la oración y la intercesión. ¡Como un resultado "por dondequiera que él íba, los corazones eran inflamados con el Amor de Dios"!

sábado, 22 de octubre de 2011

La Trinidad de Dios

*Tomado de Grandes Temas Bíblicos -Lewis Sperry Chafer-
 
A. EL CREER EN LA EXISTENCIA DE DIOS
La creencia de que existe un ser divino mucho más grande que el hombre, ha sido común en todas las culturas y civilizaciones. Esto se debe, en parte, al hecho de que el hombre razona que tiene que existir una explicación para nuestro mundo y para la experiencia humana y que sólo un ser superior al hombre serviría para poder explicarlo. El hombre, intuitivamente, por su propia naturaleza religiosa, propende a buscar un ser que de algún modo es mucho más alto y superior a él. Esto también puede ser explicado, en parte, por la obra del Espíritu Santo en el mundo y que se extiende a toda criatura, una obra que se designa en Teología como gracia común, en contraste con la obra especial del Espíritu relacionada con la salvación del hombre. El moderno fenómeno de muchos que afirman ser ateos surge de la perversión de la mente humana y la negación de que es posible cualquier explicación racional del universo. De acuerdo con esto, la Biblia declara que un ateo es un loco estúpido (Sal. 14:1).

sábado, 30 de abril de 2011

Calvinismo vs. Arminianismo ¿Quién tiene la razón?

El Calvinismo y el Arminianismo son dos sistemas de teología que intentan explicar la relación entre la soberanía de Dios y la responsabilidad humana con respecto a la salvación. El Calvinismo es llamado así por Juan Calvino, teólogo francés que vivió en 1509 – 1564. El Arminianismo es llamado así por Jacobo Armiño, un teólogo holandés que vivió en 1560 – 1609.
Ambos sistemas pueden sintetizarse en cinco puntos. El Calvinismo sostiene una total depravación del hombre, mientras que el Arminianismo dice que la depravación es parcial. La depravación total asegura que cada aspecto de la humanidad está contaminado por el pecado, por lo que los seres humanos son incapaces de venir a Dios por su propia voluntad. La depravación parcial dice que cada aspecto de la humanidad está contaminado por el pecado, pero no al extremo de que sea incapaz de colocar su fe en Dios por su propia voluntad.
El Calvinismo se adhiere a una elección incondicional, mientras que el Arminianismo dice que la elección es condicional. La elección incondicional sostiene que Dios elige individuos para salvarlos basado enteramente en Su soberana voluntad, no en alguna otra cosa inherente en el individuo. La elección condicional dice que Dios elige a los individuos para la salvación, basado en Su pre-conocimiento de quién será un creyente en Cristo para salvación.
El Calvinismo sostiene que la expiación es limitada, mientras que el Arminianismo dice que la expiación es ilimitada. Este es el más controversial de los cinco puntos. La redención limitada es la creencia de que Jesús solo murió por los elegidos. La redención ilimitada es la creencia de que Jesús murió por todos, pero que Su muerte no tiene efecto hasta que la persona cree.
El Calvinismo se adhiere a una gracia irresistible, mientras el Arminianismo se adhiere a una gracia resistible. La gracia irresistible sostiene que cuando Dios llama a una persona a la salvación, esta persona inevitablemente llegará a la salvación. La gracia resistible sostiene que Dios llama a todos a la salvación, pero que mucha gente resiste y rechaza este llamado.
El Calvinismo cree en la perseverancia de los santos, mientras que el Arminianismo sostiene que la salvación está condicionada. La perseverancia de los santos se refiere al concepto de que una persona que ha sido elegida por Dios, perseverará en la fe y nunca negará a Cristo o se apartará de Él. La salvación condicional es la opinión de que un creyente en Cristo puede, de su libre albedrío, alejarse de Cristo y por lo tanto, perder la salvación.
Así que en el debate del Calvinismo vs. El Arminianismo, ¿quién está en lo correcto? Es interesante notar que en la diversidad del Cuerpo de Cristo, hay toda clase de mezclas del Calvinismo y el Arminianismo. Hay cinco puntos Calvinistas y cinco puntos Arminianistas, y al mismo tiempo tres apuntan al Calvinismo y dos al Arminianismo. Muchos creyentes llegan a una clase de mezcla entre estos dos sistemas. A fin de cuentas, creemos que los dos sistemas fallan al intentar explicar lo inexplicable. Los seres humanos somos incapaces de abarcar un concepto como este. Si, Dios es absolutamente soberano y omnisciente. Si, los seres humanos podemos ser llamados a hacer una genuina decisión de poner nuestra fe en Cristo para salvación. Estos dos factores nos parecen contradictorios, pero en la mente de Dios, ambos tienen perfecto sentido.

jueves, 28 de abril de 2011

La Biblia como revelación divina

*Tomado de Grandes Temas Bíblicos -Lewis Sperry Chafer-
A. FORMAS DE LA REVELACION DIVINA
La Biblia tiene como objetivo y propósito el ser la revelación del ser, las obras y el programa de Dios. Que un Dios infinito buscase el revelarse a sí mismo a sus criaturas, es razonable y esencial para el cumplimiento de los propósitos de Dios en la creación. Es, por otra parte, natural que los seres racionales intenten saber algo respecto al Creador que les ha dado vida. Si el hombre es el más alto orden de las criaturas, que tiene la capacidad de reconocer y tener una intima comunión con el Creador, es, por tanto, también razonable esperar que el Creador se comunicase con sus criaturas, revelándoles su propósito y su voluntad. Hay tres vías de máxima importancia y que han sido utilizadas por Dios para revelarse a sí mismo.
1. La revelación de Dios en la creación. El poder eterno y el carácter de Dios se revelan por las cosas que han sido creadas (Ro. 1:20). El mundo de las cosas naturales, siendo una obra de Dios, muestra que Dios es un Dios infinito en poder y sabiduría y que ha diseñado y creado el mundo físico para un propósito inteligente. La revelación de Dios mediante la Naturaleza, sin embargo, tiene sus limitaciones,al no aparecer claramente manifestado el amor y la santidad de Dios. Mientras que la revelación en la Naturaleza es suficiente para que Dios pueda juzgar al mundo pagano por no adorarle como su Creador, no revela un camino de salvación mediante el cual los pecadores puedan ser reconciliados con un Dios santo, sagrado.
2. Revelación en Cristo. Una suprema revelación de Dios fue suministrada en la persona y la obra de Cristo, que nació en su debido tiempo (Gá. 4:4). El Hijo de Dios vino al mundo para revelar a Dios a los hombres en términos que pudiesen comprender. Por su llegada como hombre mediante el acto de la encarnación, los hechos relacionados con Dios, que de otra forma hubiesen sido muy difíciles para la comprensión humana, se trasladan al limitado alcance de la comprensión y el entendimiento humanos. Así pues, en Cristo, no sólo se revela el poder y la sabiduría de Dios, sino también su amor, la bondad divina, su santidad y su gracia. Cristo declaró:
«El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Jn. 14:9). En consecuencia, el que conoce a Jesucristo, también conoce al Dios Padre.